• Cuando lo malo resulta una bendición

    Lo que parece malo, muchas veces es una bendición o lleva algo positivo escondido. Si te acostumbras a buscarlo, lo encontrarás. Durante los fines de semana que no salgo fuera de la ciudad me gusta aprovecharlos para hacer algunas compras de productos especiales, que no se consiguen en los automercados. Los sábados por la mañana improvisan un mercado en una calle del vecindario dónde venden productos artesanales, pescado y verduras frescas. Los domingos temprano, suelo ir al mercado de los chinos dónde encuentro leche de soya, dulces y variedades de verduras diferentes a las habituales. Este fin de semana pasado, específicamente el sábado, me dirigía acompañada de la señora que…

  • Vivir en abundancia

    Es importante para comenzar a ser abundante, dejar de colocar la atención en lo que te falta y simultáneamente apreciar y agradecer aquello que ya tienes. Es necesario que sepas que aun cuando no veas reflejada en tu realidad la abundancia, al apreciar y al agradecer todo lo que ya tienes, puedes tener la certeza de que aquello que no es visible ahora, ya está en camino hacia ti…

  • Vaciándonos

    Recuerdo a mi abuela cuando aún era una niña como esmeradamente me enseñaba a guardar minuciosamente los objetos, las tazas de té para ocasiones especiales, la vajilla de lujo, los candelabros y pequeñas joyas que jamás utilizó. El dinero lo envolvía en un pañuelo y lo escondía, y con mucha paciencia me explicaba que tenía que ahorrar para el futuro, quien sabe, tal vez una enfermedad, una pérdida, lo iba a necesitar. Pero también guardaba objetos que nunca usaba, reliquias que logró rescatar de la inclemencia de los años, de su mamá, abuela y recuerdos familiares. Todas estas cosas llenaban sus armarios. Era imposible aventurarse en ellos. Era como prepararse…

  • Un día cualquiera.

    Un día como cualquier otro, dos niños llegaron al mundo, ambos eran perfectos como todos, uno de ellos llego a una familia que se encontraba en medio de una crisis económica y existencial, el otro llego al nicho de una pareja de enamorados que no pasaban de un año de convivencia. El primero era varón y se llamaba Eco y la segunda era una niña y se le llamó Ena. Eco y Ena crecieron juntos y fueron a la misma escuela, estudiaban en el mismo salón y eran buenos compañeros. Eco y Ena solían hacer las tareas juntos en la escuela y un buen día hubo un concurso donde todos…

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